Qué ver en Coria

Coria es una de las ciudades más antiguas de Extremadura y sede de la diócesis de Coria-Cáceres. Rodeado por murallas de origen romano, su casco histórico guarda la imponente catedral de Santa María de la Asunción, el castillo de los Duques de Alba, conventos e iglesias. Vamos a recorrer esta ciudad monumental situada a orillas del Alagón.

Catedral de Santa María de la Asunción, en Coria

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¿Cuándo?

Cualquier época del año es buena para visitar Coria.

Los Sanjuanes se celebran del 23 al 29 de junio y están declarados Fiesta de Interés Turístico. La Semana Santa de Coria también es muy reconocida y suele haber una afluencia mayor de visitantes.

¿Cuánto tiempo?

El casco histórico de Coria se recorre perfectamente en un día y a pie.

Sin embargo, Coria puede ser una buena base de operaciones para conocer el noroeste de Extremadura: la Sierra de Gata y Las Hurdes .

¿Cómo llegar?

Coria se encuentra en el noroeste de la provincia de Cáceres, en la comarca de las Vegas del Alagón.

  • En coche, la EX-108 enlaza Coria con Galisteo y la N-630 (y la autovía A-66, Ruta de la Plata) en dirección a Plasencia.
  • Desde Madrid, por la A-5 hasta Navalmoral de la Mata y, desde allí, hacia Plasencia y Coria.
  • Coria está a menos de una hora de Plasencia y a poco más de una hora de Cáceres.
  • También hay servicio de autobús desde Cáceres y Plasencia.

¿Dónde nos alojamos?

Encontrarás alojamiento en Coria y el Valle del Alagón , tanto en la propia ciudad como en localidades cercanas.

Un poco de historia

Coria es una de las ciudades más antiguas de España. Su origen se remonta a un asentamiento vetón de estirpe celta que dominaba esta parte del río Alagón. Con los romanos pasó a llamarse Caurium y llegó a alcanzar la categoría de municipio. Ya en época visigoda fue sede episcopal: en el año 589 su obispo, Jaquintus, firmaba las actas del III Concilio de Toledo.

Tras la conquista musulmana se convirtió en la madina Qūriya. Los cristianos la tomaron en 1079 con Alfonso VI de León, aunque la plaza cambió de manos varias veces hasta su definitiva incorporación al reino de León con Alfonso VII en 1142. Restaurada la diócesis, Coria creció como ciudad de frontera y sede episcopal, protegida por sus murallas.

En la Baja Edad Media la ciudad quedó bajo el poder señorial de los duques de Alba, que levantaron el castillo y el palacio. De aquella época de esplendor conserva su imponente catedral, comenzada a finales del siglo XV, y buena parte de su trazado medieval, con la judería y la morería.

Sigue siendo sede de la diócesis de Coria-Cáceres y cuenta con uno de los conjuntos monumentales más interesantes del norte de Extremadura.

Qué ver en Coria

Coria es una ciudad pequeña, de unos 12.000 habitantes, y su casco histórico se recorre cómodamente a pie.

La gran protagonista es la catedral, así que vamos a comenzar el recorrido en la zona más elevada de la ciudad, donde se sitúan la catedral y el castillo.

La catedral de Santa María de la Asunción

La catedral de Santa María de la Asunción es el gran monumento de Coria. Se levanta sobre el solar de la antigua catedral visigoda y de la mezquita mayor, y su construcción actual se inició en 1498, prolongándose durante unos 250 años.

El resultado es un edificio singular: de estilo gótico de transición, con una única nave dividida en cinco tramos cubiertos por bóvedas estrelladas. Se añadieron posteriormente importantes elementos platerescos y barrocos.

El templo tiene dos portadas. La portada norte, que da acceso a través del lateral de la nave principal, es de estilo tardo-gótico.

Portada norte de la catedral

La Puerta del Perdón se sitúa en el extremo sur de la nave. Es una portada de estilo plateresco, una de las más bellas de Extremadura.

Fachada principal de la catedral de Coria

En el interior destacan el retablo mayor del siglo XVIII, con esculturas de Alejandro Carnicero, y el coro, con una magnífica sillería mudéjar de nogal de los siglos XV y XVI.

La torre-campanario se construyó en el siglo XVIII. Es de estilo barroco y fue obra del famoso arquitecto Manuel de Lara Churriguera.

Torre-campanario de la catedral

El claustro gótico, del siglo XV, alberga el Museo Catedralicio, donde se conserva, entre otras piezas, la célebre reliquia del Mantel de la Santa Cena.

Exterior de la catedral de Coria

Desde el mirador que hay junto a la catedral se disfruta de una excelente panorámica del valle del Alagón y de las huertas situadas en sus márgenes.

Vistas del valle del Alagón desde Coria

Palacio de los Duques de Alba

Junto a la catedral, frente a la Puerta del Perdón, se encuentra el Palacio de los Duques de Alba, de los siglos XV-XVI. De estilo gótico-renacentista, combina el aspecto de bastión militar con el de residencia señorial, y conserva dos patios mudéjares y un excepcional jardín-mirador con belvedere renacentista.

Palacio Episcopal

El Palacio Episcopal se construyó en 1628, en estilo barroco, sobre las antiguas Casas Episcopales.

Está situado junto a la puerta norte de la catedral. Su fachada ocupa un lateral de la Plaza de la Catedral. En la cara norte podemos ver una torre cilíndrica adosada, construida en ladrillo, cuya cúpula servía de palomar.

En la actualidad es un hotel, el Hotel Palacio de Coria .

Las murallas y sus puertas

Coria conserva buena parte de sus murallas. Pare de la muralla es de origen romano (siglos III-IV) pero con importantes añadidos árabes y medievales. Prácticamente todo el casco histórico sigue rodeado por este cinturón defensivo, en el que se abren cuatro puertas: la Puerta de San Pedro, la Puerta del Carmen, la Puerta de la Guía y la Puerta de San Francisco.

Desde la catedral podemos salir por la calle Alojeria hacia la Puerta de la Guía. Es una de las puertas construidas durante el Bajo Imperio Romano. La entrada estaba defendida por dos torres unidas por un pasadizo en la parte superior.

Puerta de la Guía

Posteriormente, en el siglo XVI se le añadió el escudo de los Duques de Alba y una imagen de Nuestra Señora de la Guía, de la que toma el nombre, aunque en el pasado ha tenido muchos nombres diferentes, incluyendo el de Puerta de Las Cuatro Calles, ya que da acceso a la calle Las Cuatro Calles.

Puerta de la Guía, detalle del escudo

Desde fuera del recinto defensivo podemos seguir el trazado de esta parte de la muralla, subiendo por la calle del Horno, hasta llegar a la Puerta de San Francisco.

La muralla hasta la Puerta de San Francisco

A la Puerta de San Francisco también se la conoce como la Puerta de la Cava o Puerta del Rollo. Esta puerta se construyó en el siglo XVI, en una brecha de la muralla.

Puerta de San Francisco, Coria

Da acceso a la Plaza de la Cava, donde encontramos el Castillo de los Duques de Alba.

Castillo de los Duques de Alba

Fue construido entre 1472 y 1478 por el arquitecto Juan de Carrera, por orden de los duques de Alba y marqueses de Coria. La estructura se levantó en la muralla romana, aprovechando parte de los materiales.

Su elemento más característico es la esbelta torre del homenaje. El acceso a la torre se realizaba por El Castillejo, una estructura con dos torres defensivas, una cilíndrica y otra de base cuadrada.

Torre del Homenaje del castillo

La torre del homenaje es de planta pentagonal (irregular) y está construida con sillares de granito.

Castillo de los Duques de Alba

La torre tenía cinco pisos y servía de residencia para los señores del castillo. Está coronada con almenas y en cada cara tiene una garita cilíndrica.

Detalle de la Torre del Homenaje

Convento de la Madre de Dios

Fundado en el siglo XIII, aunque el edificio actual corresponde a los siglos XIV-XVI, está regentado por las franciscanas.

Su iglesia, del siglo XVI, y su claustro renacentista, con un bello pozo y planta trapezoidal, merecen una visita. Las monjas son famosas por sus dulces conventuales, que se pueden adquirir en el propio convento.

Está situado en la calle de las Monjas, entre la Plaza de San Pedro y la Plaza de España (Plaza Mayor).

Iglesia de Santiago Apóstol

La iglesia de Santiago Apóstol, de estilo barroco, de los siglos XVI-XVIII, conserva una espadaña también diseñada por Manuel de Lara Churriguera.

En su interior destacan el altar mayor manierista del siglo XVI y la imagen del Cristo de los Afligidos, del siglo XV.

La iglesia está situada en la Plaza Mayor, junto al Ayuntamiento Viejo de Coria, a pocos metros del convento de la Madre de Dios.

Otros puntos de interés

  • La Cárcel Real, construida en 1686, es hoy el Museo de Historia de la Ciudad y guarda el Fuero de Coria, de origen medieval.
  • La Alhóndiga, del siglo XVI, alberga la biblioteca municipal, y el antiguo consistorio es hoy escuela de música.
  • El puente viejo o puente de piedra, construido en 1518, y el puente de hierro, finalizado en 1909.
  • El Hospital de San Nicolás de Bari (siglo XVI), la antigua judería y la morería.
  • El jardín botánico, a las afueras, con su famoso plátano declarado árbol singular.
  • Santuario de la Virgen de Argeme. A unos 5km de Coria, en dirección a Puebla de Argeme. En su interior se venera la Virgen de Argeme, patrona de la ciudad y de la diócesis, una virgen negra de tradición románica.

Gastronomía

La cocina de Coria es la de la dehesa extremeña. Destacan los productos del cerdo ibérico (jamones, lomos, chorizos y morcillas) y la carne de toro de lidia, protagonista de guisos como el rabo, el guiso o el estofado durante los Sanjuanes.

Son típicas también las chanfainas y calderetas de cordero, las migas extremeñas, los mojos y los escabeches.

Merece mención aparte la afición de Coria por las setas: la ciudad es un destino micológico de referencia, con su propia ruta de tapas (Coria Sabor Micológico), y en su cocina aparecen las criadillas de tierra, los espárragos trigueros y otras delicias del bosque mediterráneo.

Para terminar, los dulces conventuales elaborados por las monjas.

Qué ver cerca de Coria

Coria es una excelente base para explorar el noroeste de Extremadura:

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