La Garganta de los Infiernos
Situada en el Valle del Jerte, esta reserva natural está comprendida
entre la vertiente noroeste de la Sierra de Tormantos, la vertiente suroeste
de la Sierra de Gredos y el río Jerte. En la zona se pueden contemplar
numerosos saltos de agua y cascadas, así como las marmitas gigantes de
Los Pilones.

Las rocas principales que encontramos en la Garganta
de los infiernos son granitos y gneis.
Las máximas altitudes se alcanzan en la
Cuerda de los Infiernillos (2.281 m.) y el Cerro del Estecillo (2.290 m.) que
rodean a la Garganta de la Serrá, antiguo valle
glaciar que quedó modelado por el paso de los hielos cuaternarios.
Hay que destacar en la Reserva Natural una amplia
red hidrográfica con abundantes saltos y cascadas,
una de las principales peculiaridades de este espacio natural.

Mención especial merecen las "marmitas
gigantes", que son grandes pozas excavadas en la roca por la erosión
fluvial, destacando las que existen en el paraje conocido como Los
Pilones.

En la Garganta de los Infiernos, debido a la
variación altitudinal, que oscila entre los 300 y 2000 metros, encontramos
las siguientes asociaciones vegetales: bosque caducifolio
y de ribera, piornales
serranos y pastizales alpinos.
En el bosque caducifolio abundan los castaños,
su madera y fruto (castañas), son aprovechadas por los habitantes de
la zona. En laderas soleadas prospera bien el cultivo del cerezo,
cuyos frutos son fuente de riqueza en toda la comarca del Jerte.
La variedad de ecosistemas existentes en la Reserva
Natural propicia la abundancia y diversidad faunística.
Desde el valle hasta las cumbres serranas encontramos multitud
de hábitats que han sido aprovechados por un sinfín de
especies animales adaptadas a ellos.