Los Barruecos
Este impresionante entorno natural está dominado por unos grandes bolos graníticos que se asientan a la orilla de las charcas. El museo Vostell, cuyo edificio era un antiguo lavadero de lanas del siglo VIII, las tumbas y restos de edificaciones romanas y medievales, las excavaciones del período Neolítico y los restos megalíticos de la Hijadilla completan la magia de este lugar.

Los bolos graníticos y las cigüeñas
Los Barruecos fueron declarados Monumento Natural por su espectacular paisaje. Situado en plena plenillanura de Cáceres, se caracteriza por un relieve aplanado, sin casi árboles, y dominado por los grandes bolos graníticos asentados a la orilla de las charcas.

Las aguas embalsadas han creado un hábitat ideal para la fauna lacustre: ánades, garzas, águilas calzadas, aguiluchos cenizos, nutrias, tritones,.. y por supuesto la cigüeña común, con sus emblemáticos nidos en las formaciones rocosas de la zona.

Para los amantes de las aves es un lugar privilegiado para la observación y estudio de las diferentes especies.
En cuanto a especies piscícolas destaca la tenca, constituyendo su pesca un atractivo añadido para la zona.

El museo Vostell, creado por el artista alemán Wolf Vostell, ocupa un antiguo lavadero de lanas construido en el siglo XVIII. El museo recoge en su interior la obra del artista y otras colecciones de arte vanguardista.

Museo Vostell - Malpartida
Alrededor del museo aparecen diseminadas algunas esculturas del autor alemán, que se integran con los grandes bolos de granito en los que anidan multitud de cigüeñas. Esta dualidad entre arte y naturaleza es sin duda uno de los principales atractivos de Los Barruecos.
En los alrededores del conjunto granítico G1 se encuentran los restos de una villa romana y un conjunto de tumbas antropomorfas.

Tumbas antropomorfas junto a los restos de la villa romana
Y en numerosos puntos del Los Barruecos se pueden contemplar pinturas y grabados rupestres. Aconsejamos realizar una ruta guiada para sacar el máximo partido a la visita.
En la dehesa de La Hijadilla se pueden contemplar dos impresionantes dólmenes en muy buen estado de conservación.
