Jerez de los Caballeros. La herencia de la Orden del Temple
El viajero que quiera acercarse a Jerez de los Caballeros tendrá la oportunidad de conocer una magnífica ciudad salpicada de historia y edificios monumentales, no en vano ha sido declarada Conjunto Artístico Monumental. Por esta ciudad antigua pasaron fenicios, romanos, árabes y cristianos. Pero fueron los Caballeros Templarios los que dejaron una profunda huella en Jerez y en todo el suroeste Extremeño.

Fortaleza Templaria con la Torre Sangrienta al fondo
Jerez de los Caballeros recibió varios nombres a lo largo de su larga historia. Los fenicios la llamaron ‘Ceret’ y los romanos ‘Fama Iulia’ o ‘Caeriana’. En el año 711, tras la batalla de Guadalete, pasó a estar bajo dominio musulmán y se llamó ‘Xerixa’ o ‘Xeris'.
En el siglo XIII los Templarios, a las órdenes del rey Alfonso IX, toman la Villa de Xerez y la hacen capital del Bayliato de Xerez, que abarcaba una amplia zona de la que formaban parte la mayoría de los pueblos de alrededor.
Los Templarios consolidaron la alcazaba árabe dando lugar a lo que ahora conocemos como la Fortaleza Templaria, y levantaron el recinto amurallado que protegía la ciudad. En la fortaleza se encuentra la famosa Torre Sangrienta, en la que perdieron la vida los últimos Caballeros Templarios de Jerez.
Jerez de los Caballeros se encuentra al Suroeste de la provincia de Badajoz, colindante con la frontera portuguesa y asentada sobre una prominencia del terreno con una altura media de unos 500 metros sobre el nivel de mar.
Domina la amplísima y extensa vega del río Ardila, afluente del Guadiana con maravillosas vistas panorámicas de sorprendente belleza, sobre todo desde el balcón que constituye su hermoso Parque de Santa Lucía, con el respaldo de sus murallas y la magia de su fortaleza, al fondo.
Al entrar en Jerez probablemente nos encontraremos con alguna de las partes de la muralla que aún siguen en pie.

Torreón circular de la muralla junto a la ermita de Santiago
La muralla, obra de los Templarios, estaba realizada en mampostería, utilizando como materiales de construcción pequeñas piedras y argamasa. En los ángulos, para reforzarla, se utilizan sillares de granito.
A lo largo de su perímetro se pueden encontrar torres semicirculares, muchas de ellas integradas en la actual disposición urbanística de la ciudad.
La muralla disponía de seis puertas (la de Burgos, Alconchel, Sevilla, Nueva, Santiago y la de la Villa), de las que en la actualidad se conservan dos: la Puerta de la Villa y la Puerta de Burgos.

Puerta de Burgos y la estatua de Hernando de Soto
El nombre de la Puerta de Burgos parece ser que le fue dado porque esta puerta está orientada hacia Burguillos del Cerro, localidad compuesta en la Edad Media por varios burgos o pequeñas poblaciones diseminadas.
En la zona alta de la villa se encuentra uno de los grandes atractivos de Jerez: la Fortaleza Templaria.

Fortaleza Templaria vista desde la carretera
La fortaleza es de origen musulmán (Alcazaba), aunque la estructura que conocemos actualmente es el resultado de una importante reconstrucción por parte de los Templarios en el siglo XIII y algunas modificaciones posteriores de la Orden de Santiago. En el interior se pueden ver los rasgos árabes de la Alcazaba original.
La Torre del Homenaje, conocida como Torre Sangrienta, es la más imponente de la fortaleza. Otras torres de la fortaleza: Torre de las Armas, Torre de la Casilla del Carbón y Torre de la Veleta.

Torre del Homenaje (Torre Sangrienta)
Es un verdadero placer recorrer el recinto de la fortaleza imaginando la forma de vida de los monjes-soldado que habitaron aquí y que consiguieron dejar una huella imborrable en la población.
Las vistas desde la fortaleza son espectaculares. Podemos ver una panorámica muy bonita de la ciudad en la que destacan las torres de sus iglesias.

Vista de Jerez desde la Fortaleza Templaria
Precisamente en la página siguiente haremos un recorrido por las iglesias y otros puntos de interés de la ciudad.