Historia de la ciudad de Plasencia
Antes de su
fundación ya existían asentamientos en la zona que ocupa Plasencia en
la actualidad. El motivo principal es su ubicación geográfica a la
salida de un valle, entre pasos montañosos y cercana al vado del río
Jerte. Este corredor natural ha sido utilizado por numerosos pueblos,
incluyendo celtas, vetones o vacceos. Durante el Imperio
Romano fue un campamento militar de las legiones romanas. Y en
épocas posteriores un alcázar árabe.
Murallas de la ciudad de PlasenciaPlasencia, como ciudad tal como la conocemos ahora, fue fundada en torno al año 1186 por Alfonso VIII. En el escudo otorgado a la ciudad se leía el lema: Ut placeat Deo et hominibus (para agradar a Dios y a los hombres), de ahí viene el nombre de Plasencia.
Su creación formaba parte de una estrategia por la que el soberano fortalecía la línea del Tajo
con la creación de una retaguardia en el avance de la reconquista hacia
el sur de la Península. Al mismo tiempo restringía la expansión del
reino de León en la Trasierra o Sierra de Bejar y obligaba a volver a
utilizar la Vía de la Plata como límite entre ambos reinos.
La
creación de la ciudad también tendría la finalidad de castellanizar el
territorio, no sólo civilmente, sino también eclesiásticamente. Para
ello se creó la nueva diócesis de Plasencia, lo que supuso consolidar
la ciudad como tal haciéndola depender de la metrópoli toledana en vez
de la compostelana.
Ese mismo año (1186) se inició la construcción de la muralla defensiva de Plasencia. La obra sin embargo no se completaría hasta mucho después. De hecho, en 1195 y como consecuencia de la batalla de Alarcos,
Abu Yaqub Yusuf al-Mansur avanzó por todo el valle del Tajo recorriendo
la actual Extremadura y reconquistando para los musulmanes importantes
plazas, entre ellas Plasencia.
Un año después Alfonso VIII retomaba la ciudad y ordenaba la finalización de la muralla, que se completó hacia 1201.
Destaca
de la muralla su sistema de seguridad, ya que consta de un doble
sistema defensivo formado por un paño de gran grosor y una barbacana.
Los dos muros se encuentran separados entre si por un foso y reforzados
con una serie de torreones de planta semicircular conocidos como
cubos.
A lo largo de la Edad
Media la ciudad vivió una época floreciente. En el siglo XIII se
comienza la construcción de la primera catedral (la Catedral Vieja),
que sería ampliada posteriormente en el siglo XV.También es del siglo XIII la Casa-Palacio de los Monroy, también llamada de las Dos Torres.
El siglo XV será un período clave de la historia de la ciudad. Plasencia es cedida por el Rey Juan II a la familia de los Estúñigas y pasa de una jurisdicción de realengo a otra de señorío, entre los años 1442 y 1488.
Este
cambio fue aceptado pacíficamente por gran parte de la población y de
la nobleza. Pero la elección de Álvaro de Estúñiga, Conde de
Plasencia, de Doña Juana la Beltraneja en sus pretensiones a la corona de Castilla frente a Isabel la Católica,
justificará a la larga el uso de las armas contra su sucesor por parte
de algunos linajes de caballeros nuevos que habían ido adquiriendo
importancia durante el período señorial, caso de los Carvajales, hasta
la vuelta de la ciudad al seno real. Esta
vuelta a la jurisdicción de realengo fue ratificada con la presencia de
Fernando el Católico en Plasencia el 20 de Octubre de 1488.
Durante el siglo XVI Plasencia mantendrá su esplendor con un destacado crecimiento de la población. En esta época se construye el Palacio Municipal
(Casa Consistorial), un edificio renacentista que Juan de Álava
proyecta en el año 1523 aunque fue modificado por la presión de los
regidores que exigían que se hiciera con portales y corredores.

Casa Consistorial en la Plaza Mayor de Plasencia
En la torre se puede ver el muñeco articulado conocido como en Plasencia como Abuelo Mayorga,
construido a mediados del siglo XIII. El muñeco fue destruido durante
la invasión francesa y repuesto a mediados del siglo XX. El
actual data de 1977.
La construcción de la Catedral Nueva comienza en 1498 y finalizará 80 años más tarde, en 1578.
El
siglo XIX es una etapa trascendental en la evolución de Plasencia, en
la que se verán reflejados acontecimientos históricos de primer orden
como la Guerra de la Independencia.
A pesar
de este conflicto y otras situaciones poco deseables cabe destacar la
mejora en el urbanismo y la arquitectura. En esta línea cabe destacar
el Plan de Ensanche que, si bien no llegó a aplicarse con rigor,
propició la aparición de nuevos viales y plazuelas así como una
importante mejora en las infraestructuras.
El siglo XX servirá para consolidar el peso de esta ciudad en la comarca y en el conjunto de Extremadura. A Plasencia se la considera la capital del norte de la comunidad extremeña
y basa su economía fundamentalmente en el sector de comercio y
servicios, construcción e industria. Actúa como centro socioeconómico
de las comarcas del norte.