La casa es una construcción de piedra de dos plantas, encalada en el exterior, con puertas y ventanas pintadas a la manera tradicional de la zona, suelos de piedra en la planta baja y de madera en el resto de las dependencias y techos de viga vista.
Cuenta con cuatro habitaciones dobles, todas situadas en la primera planta, dotadas de calefacción.
Las zonas comunes se han habilitado en la planta baja, aprovechando el espacio de las antiguas cuadras. Constan de cocina totalmente equipada, un comedor bien iluminado y un salón acogedor que gira en torno a una chimenea que hace agradables las veladas.
También dispone de dos apartamentos para dos personas situados en el entorno de la casa rural. Cuentan con un salón-cocina equipada, un dormitorio, un cuarto de baño y todo ello con calefacción y aire acondicionado.
En total hay capacidad para alojar a 12 personas.
Dispone de agua corriente potable procedente de manantiales naturales, analizados periódicamente. En el exterior dispone de aparcamiento, una agradable terraza y una pequeña piscina. El Regato ofrece a sus visitantes alojamiento y desayuno, pero también la posibilidad de comer o cenar concertándolo con antelación.
La Casa cuenta con servicio de alquiler de bicicletas, paseos a caballo o excursiones acompañadas. Además, el municipio ha establecido una serie de rutas señalizadas, recomendadas para el paseo a pie y en algunos casos en bicicleta, que permiten la contemplación de la flora y la fauna de la zona.
Abundan los regatos y los manantiales naturales y cada época del año posibilita actividades específicas, como la recogida de setas en otoño o flores silvestres y espárragos trigueros en primavera y plantas aromáticas y medicinales durante todo el año.