Emerita Augusta: Teatro, Anfiteatro y Circo Romano
Continúa la visita turística a Mérida en la zona del
Teatro Romano. En un área relativamente pequeña podremos contemplar
la magestuosidad de los edificios de la antigua Emerita Augusta dedicados al
ocio y el entretenimiento de los ciudadanos.

Esta parte del recorrido podemos iniciarla en el Museo
Nacional de Arte Romano (MNAR) (8) considerado como un punto de referencia
fundamental para el estudio de la romanización de Hispania.
Desde el propio museo podemos acceder al recinto del Teatro
y Anfiteatro romanos.
Uno de los edificios más espectaculares y mejor conservados
es el Teatro Romano (9). Esta construcción
fue inaugurada entre los años 16-15 antes de Cristo y en su momento tenía
capacidad para albergar a unos 6.000 espectadores sentados.

Teatro Romano de Mérida
El mero hecho de estar en este espacio singular, sentarse en
el graderío, ver la orchestra, disfrutar con el escenario o del frontal
de la escena
En definitiva, olvidarse por un instante del momento actual
y trasladarse con la imaginación a la época romana.

Valva Regia del Teatro
El frontal cuenta con los dos cuerpos de columnas corintias
con basamentos y cornisas de mármol, adornado con esculturas en los espacios
entre columnas y en él se abren tres puertas, una central llamada valva
regia y dos laterales llamadas valvae hospitalia.

Columnas del frontal del teatro
Caminar por este espacio y descubrir, casi por arte de magia,
que tras la escena se encuentra un jardín con una zona apergolada llamada
Peristilo.
Este lugar mágico acoge todos los años el Festival
de Teatro Clásico, el más importante de la Península
Ibérica.
Unos años más tarde, aproximadamente en el 8 antes
de Cristo, los romanos construyeron para Mérida el Anfiteatro
(9).
Recreación del Teatro y Anfiteatro Romano
de Emerita Augusta
Este grandioso espacio gustaba más al pueblo, que acudía
a ver las luchas entre gladiadores, entre fieras o entre hombres y fieras. El
edificio cuenta con una zona de arena central y unas gradas a su alrededor que
permitían la asistencia de hasta 15.000 personas divididas en tres partes,
al igual que otras construcciones de la época, en función de las
clases sociales.

Anfiteatro Romano
Actualmente sólo se conserva la parte inferior, ya que
las otras dos se utilizaron como cantera de construcciones adyacentes cuando
el anfiteatro cayó en desuso.
En esta misma zona se encuentra el recinto de la Casa
del Anfiteatro, una villa romana que se encontraba fuera de la muralla.
En este recinto se puede observar un tramo de muralla, un tramo del acueducto
de San Lázaro, una Torre del Agua, un mausoleo y restos de dos viviendas.
Si todavía nos quedan fuerzas podemos visitar la llamada
Casa del Mitreo (10), una villa romana que
se encontraba junto a la parte exterior de la muralla. Hay que tener en cuenta
que la visita de ida y vuelta a pie puede resultar un poco cansada.

Casa del Mitreo
Nosotros vamos a optar aquí por continuar la visita a
pie hasta el Circo (15), que se encuentra
a unos 15 minutos de la zona del Teatro.
El Circo romano constituía el mayor espacio dedicado
al ocio de la época y por sus grandes dimensiones fue ubicado fuera del
recinto amurallado. Con capacidad para 30.000 personas, sus más de cuatrocientos
metros de longitud y 100 de anchura, era el lugar preferido de los habitantes
de Augusta Emerita.

Circo Romano de Mérida
Su arenal, con una valla central llamada spina
de una longitud de 223 metros y decorada con monolitos y otros motivos, fue
testigo de numerosas carreras de bigas y cuádrigas.
Los conductores de los carros, llamados aurigas, eran personajes
muy populares hasta el punto de que en muchos casos fueron inmortalizados en
pinturas y mosaicos. En la actualidad, el centro de interpretación ubicado
junto a los restos del circo permite un conocimiento más detallado de
estos edificios. Seguramente la visita del lugar recordará a muchos la
famosa carrera de cuádrigas en la película Ben-Hur.
Junto al Circo se encuentran los tres pilares que quedan en
pie del antiguo acueducto romano de San Lázaro
(15) . El acueducto que se ve en la actualidad data del siglo XVI y se
construyó con los restos de la conducción romana.

Restos del acueducto romano junto al acueducto de
San Lázaro
En la zona del Teatro encontramos numerosos
restaurantes y sitios de tapas con productos típicos extremeños.
Es un buen momento para descansar y reponer fuerzas.
Los visitantes más valientes pueden continuar la visita
de los puntos de interés que quedan pendientes en nuestro recorrido.
Nosotros vamos a aprovechar el resto del día para pasear tranquilamente
por las calles de Mérida y esperaremos a mañana para seguir disfrutando
los tesoros de esta ciudad.
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