Birdwatching, otra forma de conocer Extremadura (2)
Continúa el artículo con otras zonas muy recomendables para
practicar birdwatching: las Villuercas, Los Ibores y Campo Arañuelo

Cigüeñas Blancas (Ciconia ciconia)
Un lugar por descubrir son las comarcas de Las
Villuercas y Los Ibores, localizadas en el sudeste de la provincia de
Cáceres.
Existen notables diferencias de altitud, ya que las cotas varían
desde los 400 metros en Bohonal de Ibor hasta los 1.600 metros en el pico Villuercas.
Este hecho favorece que existan formaciones vegetales propias del piso mesomediterráneo
enriquecido, en los puntos más altos, por una flora típica de
montaña adaptada al frío e incluso a las nieves.
La mayor parte de la zona está ocupada por encinares
y alcornocales y a partir de los 600 metros son sustituidos por el rebollo.
También son frecuentes otras especies arbóreas como el quejigo,
el arce de montpellier, el mostajo, el avellano y el enebro. En los ríos
merece la pena destacar la presencia de loro, una especie típica de los
bosques de la era terciaria que mantiene en las Villuercas unas formaciones
muy bien conservadas constituyendo una verdadera joya botánica. La mayor
parte de las riberas presentan una densa cubierta de alisos, así como
sauces y fresnos.
Ver
mapa más grande
En este espacio tan singular se encuentran aves como el alimoche
con casi 40 parejas, el águila perdicera
con al menos 15 parejas, la cigüeña negra
con más de una decena de parejas, una importante población de
buitre leonado, el halcón peregrino, el águila real y otras aves
más pequeñas como la collalba negra, el roquero solitario y el
vencejo real. Todas ellas nidifican gracias a la seguridad que les proporciona
el roquedo de cuarcitas.
Entre las aves de dehesa y de bosque hay que destacar la presencia
de oropendolas y rapaces como el halcón abejero, el azor, el gavilán
y el cárabo. Asimismo, en las gargantas de la roca, el buen observador
podrá ver otras aves como el mirlo acuático, la lavandera cascadeña
y el martín pescador.
Otro punto de mucho interés es la comarca
de Campo Arañuelo.
Cuenta con unas dehesas típicas extremeñas cercanas
al puerto de Miravete que está situado en el límite oriental del
Parque Natural de Monfragüe. Allí se pueden observar varias especies
de rapaces rupícolas y otras típicas del bosque y matorral mediterráneo.
En el embalse de Arrocampo destacan
sus orillas que tienen una importante cubierta vegetal de eneas que proporcionan
refugio a una singular comunidad de aves acuáticas. Entre las más
importantes se encuentran el calamón con una abundante población
extendida por todo el embalse. Se trata de un ave de llamativos colores que
desde hace algunos años se reproduce en el embalse, lo que permite observar
un importante número de pollos en varios puntos del lugar cuando la primavera
está bien avanzada. Muchas veces también se encuentra en la zona
gallinetas, fochas comunes, rascones e incluso alguna especie de polluela..
El viajero que observe detenidamente en las densas masas de
eneas, normalmente ayudados por unos prismáticos o telescopio, podrá
observar la actividad de las garzas imperiales
con unas treinta parejas en la zona y otras ardeidas típicas de estas
masas vegetales como la garcilla cangrejera, el martinete o el avetorillo pescando
en las orillas, volando de un lugar a otro por encima de las eneas en busca
mejores puntos de alimentación o acudiendo a sus nidos en lo más
escondido e inaccesible de la vegetación.

Garza Imperial (Ardea purpurea)
También resulta interesante conocer las dehesas
del Campo Arañuelo, formadas principalmente por encinas aunque
en algunas zonas se forman dehesas mixtas con rebollos, quejigos y alcornoques
donde se puede ver con bastante facilidad al elanio común. En invierno
es fácil contemplar numerosos bandos de grullas y palomas torcaces.
Continúa
con: Birdwatching en la provincia de Badajoz, un auténtico paraíso.