Semana Santa de Cáceres
La tradición de la Semana Santa cacereña ha sido reconocida
recientemente como Fiesta de Interés Turístico Nacional, hecho
que constatan los miles de visitantes y turistas que viajan hasta Cáceres
para presenciar este acontecimiento.

El especial encanto de la celebración de la Semana
Santa en Cáceres tiene que ver con los maravillosos pasos de sus
12 cofradías y con el espectacular entorno en el que se celebran las
procesiones y los actos religiosos.
Una de las cofradías más antiguas y conocidas
en Cáceres es la Hermandad del Cristo Negro,
creada oficialmente en 1490. Tanto la cofradía como la propia imagen
del Cristo Negro han estado rodeadas de un halo de leyenda y misterio desde
sus orígenes. Se cree que el origen de la Hermandad está relacionado
con la fundación en Portugal, en 1319, de la Orden
de Cristo por parte de 20 caballeros templarios (huidos probablemente
tras la desaparición
oficial de la Orden del Temple unos años atrás) y algunos
de la Orden de Alcántara. La Cofradía desaparece en el siglo XIX
y se refunda en 1985, tomando como referencia para sus procesiones el estilo
medieval original.
En la actualiadad una docena de cofradías salen en procesión
con sus imágenes y tallas por las calles de la parte
antigua de Cáceres donde se reúnen cacereños y visitantes
para presenciar las procesiones.
El comienzo de la Semana Santa lo marca el Viernes de Dolores con distintos
actos como el pregón de Semana Santa y varias procesiones.
A partir de este momento y hasta el Domingo de Resurrección
los desfiles no cesarán en la ciudad.
Los momentos emocionantes se sucederán en todas y cada
una de las cofradías, aunque uno de los instantes más importantes
es la salida del Cristo Negro (talla del siglo
XIV). Envuelta en un absoluto silencio, tan sólo roto por el sonido de
una campana, la imagen realiza un viacrucis por las calles de la Ciudad Antigua
de Cáceres la noche del Miércoles Santo.
La tradición de la Semana Santa cacereña ha sido
reconocida como Fiesta de Interés Turístico
Nacional, hecho que constatan los miles de visitantes y turistas que
viajan hasta Cáceres para presenciar este acontecimiento.