Los Escobazos
Cada año la noche del 7 de diciembre la localidad
de Jarandilla de la Vera arde en señal de saludo y cordialidad.

El origen de los escobazos se basan en dos tradiciones, una
de ellas es la norma que tenían los pastores antiguamente de intercambiarse
entre ellos escobazos como saludo y muestras
de alegría tras pasar largas temporadas sin verse. La otra es la celebración
del fín de la cosecha de otoño.
Sea cual fuere el origen los escobazos son sinónimo de cordialidad y
participación.
La Plaza
Mayor de Jarandilla es el punto neurálgico
donde se reúnen los vecinos con escobas
hechas de retama que encendien
para saludar a escobazos al resto de los
congregados.
El saludo suele tener una duración
de aproximadamente tres horas. Transucurridas, se inicia la procesión
del estandarte de
la Virgen portado por un jinete. Los habitantes aprovechan sus escobas
a modo de antorchas para acompañar en el cortejo por las calles de jarandilla.
Terminada la procesión se continúa la celebración con la
quema de hogueras
en toda la localidad. Estas hogueras son puntos de reunión donde se dan
cita los vecinos y visitantes y prolongan los escobazos. En las hogueras también
se prueban los vinos de la zona así como dulces que se dan a probar a
todo aquel que lo desee.