2007-09-12 | Begoña | 4
De todas las casas rurales que he visitado, la más rural con diferencia. La construcción es la de las casas de antaño: paredes gruesas, techos bajos, sin puertas... encantador. El entorno es una preciosidad y los dueños son de lo más amable. Aunque llovió cuando estuvimos, no le restó ni un ápice de encanto. La cocina es muy amplia y era el punto de encuentro preferido. Nos gustó y mucho.